
Las necesidades de calcio diarias varían en función de la edad y de las necesidades de cada persona. En general, los adultos deben recibir 1200 miligramos (mg) de calcio al día.
Estas necesidades son mayores durante la adolescencia, el embarazo y la lactancia, y a partir de los 65 años. En estos períodos, si hay problemas para tolerar la lactosa o se tiene alergia a la caseína (proteína de la leche de vaca), hay que buscar otras fuentes como el pescado enlatado o los frutos secos.
Los lactantes hasta los 6 meses deben tomar un mínimo de 400 mg de calcio al día, elevando este mínimo hasta los 600 mg / día entre los 6 y 12 meses.
Desde el primer año de vida hasta los 13 años, la toma de calcio debe ir subiendo hasta los 1300 mg., para contribuir al crecimiento y mantenimiento de un hueso sano.
La acumulación de calcio sólo es posible mientras se está creciendo (hasta los 25 años). A partir de los 30 – 35 años la masa ósea empieza a disminuir, por lo que las futuras pérdidas se compensarán con las reservas óseas acumuladas.
Aunque tras el crecimiento no se puede reparar el déficit de calcio, la salud de los huesos será mejor si se consumen las cantidades necesarias.
Las mujeres embarazadas y las que han llegado a la menopausia deben ingerir una cantidad mayor (1500 mg día).
Con una buena alimentación no se necesitan suplementos, y es fundamental tomar todo tipo de alimentos porque ninguno es completo.
Los vegetarianos y los que tienen problemas para ingerir la lactosa y la caseína tienen que tener cuidado para alcanzar las cantidades diarias necesarias de calcio y buscar la manera de conseguirlas con otros alimentos.
Continuará …





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