La canela. Todo lo que no sabias y deberías saber.

La canela es una especia aromática que se conoce especialmente por su utilidad en la gastronomía. Al margen de su valor para dar sabor y aroma a ciertos platos, la canela también atesora de una serie de virtudes que son de utilidad para el cuidado de la salud. En cualquier caso se trata de un alimento que puede resultar perjudicial en determinadas circunstancias o si se consume en exceso. Por eso, es importante consultar con un especialista antes de consumir la canela con fines terapéuticos.

Historia

Las virtudes medicinales de la canela ya eran de sobra conocidas en las culturas asiáticas más antiguas. Su uso está documentado en la China del año 2700 a.c., donde estaba considerada como una especia de excepcional valor. Así mismo, la medicina ayurvédica de la India también utilizaba la canela en sus tratamientos desde tiempos muy remotos.

La canela también fue utilizada precozmente en la cultura mediterránea. Fue una de las primeras especias que se utilizaron en este entorno junto a la pimienta y el cardamomo. De hecho, se han encontrado grabados en las pirámides egipcias que muestran el uso de la canela junto a otras especias para embalsamar a las momias. Así mismo, en la Biblia también se menciona el uso de la canela. En los libros del Éxodo y los Proverbios.

Las culturas griega y romana daban mucho valor a la canela como medio para mejorar la digestión. El historiador Herodoto diferenciaba en sus escritos, el uso de esta especia procedente de Ceilán respecto al de la canela de la China. Por su parte, los romanos incorporaron la canela en la celebración de los rituales más importantes.

Durante la Edad Media, la canela llegaba a Europa desde Asia gracias a la actividad de los comerciantes venecianos y genoveses que la importaban a través de la Ruta de la Plata. Era una mercancía muy valorada que se utilizaba para potenciar el sabor de los vinos, y posteriormente se fue integrando en diversas comidas.

En el siglo XVI los portugueses llegaron a Ceilán y se adueñaron de los cultivos de la canela. En 1636 fueron expulsados por los holandeses y la explotación de los cultivos de la  canela pasó a ser controlada por la Compañía de las Indias Orientales, que desarrolló nuevas plantaciones en Java, la India y en las Antillas.

A finales del siglo XVIII, los ingleses expulsaron a los holandeses de Ceilán y se apoderaron de su comercio; y en el siglo XIX se expandió el cultivo de la canela a otros lugares del mundo. En la actualidad, la canela se cultiva en Sri Lanka, China, la India y en Sudamérica.

Origen de la canela

 El árbol de la canela. ¿Cómo se obtiene?

Se extrae de la corteza de un árbol perenne que tiene varias denominaciones: canelo, canelero, o árbol de la canela. Se trata de un árbol perteneciente a la familia de las Lauráceas, que presenta doble corteza y puede alcanzar los 15 metros de altura. La canela se obtiene al desecar la corteza interna de sus ramas, que es la parte más aromática.

La familia de las Lauráceas incluye a otras especies vegetales también muy conocidas como son el laurel, el alcanfor y el aguacate.

Tipos de canela

Se distinguen dos tipos de canela, pertenecientes al género Cinnamomum: Cinnamomum Cassia y Cinnamomum zeilanicum. Pertenecen a la misma familia botánica y tienen un aspecto muy parecido. De ahí que sea difícil distinguirlas aunque tienen un sabor y aroma diferentes.

La Cinnamomum Cassia o canela de la China tiene un sabor más intenso y dulce y se suele usar frecuentemente como especia. Por su parte, la Cinnamomun Zeilanicum es la canela originaria de Ceilán y de Sri Lanka. Esta canela de la India puede resultar más difícil de encontrar y algo más cara, al tener que recurrir a tiendas especializadas.

Propiedades nutricionales de la canela.

La corteza de la canela ofrece un amplio espectro de nutrientes: minerales, mucílagos, vitaminas, fibra, taninos,…; pero destaca por su contenido en aceites esenciales y antioxidantes.

Su aporte de vitaminas y minerales es muy bueno, especialmente de las vitaminas B1 y C, así como de hierro, potasio, calcio y fósforo.

La canela presenta un alto contenido en antioxidantes, superando a algunos alimentos como son el ajo y el orégano. Entre estos antioxidantes destaca la presencia de polifenoles.

Sus excepcionales propiedades medicinales se atribuyen a su contenido en cinamaldehído. Se trata de un aceite esencial que también le aporta su inconfundible aroma y sabor. Esta sustancia presenta propiedades antimicóticas y antibacterianas que ayuda a combatir las infecciones, la caries e incluso el mal aliento.

En la composición de la canela también se puede encontrar una sustancia denominada cumarina (antivitamina K). Esta sustancia puede resultar perjudicial para el organismo si se consume en grandes dosis, por lo que la ingesta de canela habría que realizarla con moderación. La canela de Ceilán aporta menos cumarina que el cinnamomum cassia, por lo que su consumo puede ser más aconsejable.

Propiedades medicinales de la canela.

 Enfermedades respiratorias.

El consumo de canela puede resultar muy beneficioso cuando se padecen afecciones respiratorias, porque contiene elementos antisépticos, antiinflamatorios y expectorantes.

Es muy útil para descongestionar el pecho porque ayuda a expulsar mucosidades y reduce la inflamación, lo que ayuda a calmar los ataques de tos (acción antitusiva).

Así mismo, gracias a sus propiedades termogénicas, la canela puede facilitar los mecanismos de la sudoración, lo que es beneficioso para rebajar la fiebre.

Digestivo

La canela contiene una serie de aceites esenciales que le aportan ciertas propiedades beneficiosas para el aparato digestivo. Estos aceites estimulan la salivación y la producción de jugos gástricos. Esto nos ayuda a abrir el apetito y también facilita la posterior descomposición de los alimentos.

En la canela también se puede encontrar un buen aliado para controlar ciertos problemas asociados a la digestión. La acción carminativa que ejerce la canela puede ayudar a controlar el exceso de gases y las flatulencias.

Antiséptico y salud intestinal

Las propiedades antisépticas y antibacterianas de la canela nos permiten eliminar aquellas bacterias que pueden afectar negativamente a nuestro aparato digestivo. A nivel intestinal, también ayuda a combatir las bacterias y los microorganismos causantes de la putrefacción intestinal en los casos de estreñimiento.

Para luchar contra las caries y el mal aliento puede ser de utilidad masticar canela en rama.

Conservante

La canela se puede utilizar para conservar la carne gracias a su poder antibacteriano. Su poder antibacteriano también convierte a la canela en un perfecto desinfectante, pudiendo utilizarse para la limpieza del hogar.

Circulación

Como hemos comentado antes, la canela contribuye a estimular la circulación sanguínea, lo que provoca un incremento de la temperatura corporal. En este sentido, puede mejorar la circulación periférica  en los dedos de las manos y de los pies.

También se le reconoce a la canela una acción anticoagulante, reduciendo la acumulación de plaquetas. Gracias a sus propiedades antiagregantes, también ayuda a prevenir la aparición de varices.

El riesgo de padecer enfermedades cardíacas disminuye gracias a su influencia beneficiosa respecto a ciertos indicadores sanguíneos.  Puede reducir el nivel total de colesterol, el colesterol LDL, así como los triglicéridos; y mantener estable el nivel de colesterol HDL (el considerado bueno).

La presión arterial es otro factor de riesgo de enfermedades cardíacas que se puede reducir con el consumo de canela.

Acción antiinflamatoria

La inflamación es un proceso corporal que ayuda al cuerpo a reparar los tejidos dañados y combatir las infecciones. El problema surge cuando se hace crónica. En este sentido, la canela ejerce una acción antiinflamatoria gracias a su contenido en antioxidantes.

Influencia en los niveles de azúcar en sangre

También se habla de la influencia de la canela para reducir los niveles de azúcar en sangre. Se considera su capacidad para aumentar la sensibilidad a la insulina, lo que facilita el aprovechamiento del azúcar en la célula. En este sentido puede resultar muy beneficiosa para combatir la resistencia a la insulina.

Sistema nervioso

Se considera que la canela ejerce una acción estimulante sobre el sistema nervioso, pudiendo mejorar la función cognitiva. Se ha estudiado en animales la posible influencia de la canela en enfermedades neurodegenerativas. En los ratones se ha demostrado una cierta mejora en las enfermedades de Alzheimer y Parkinson.

Así mismo, se considera que la canela puede resultar muy útil para reducir la ansiedad gracias a su poder relajante.

La canela para adelgazar

El té de canela con laurel está considerada como una bebida útil para adelgazar. La canela puede ayudar a perder peso gracias a algunas de las propiedades que hemos revisado anteriormente.

  • Mejora de la digestión.
  • Control del nivel de azúcar en sangre.
  • Reducción del colesterol.
  • Activador del metabolismo
  • Poder antiinflamatorio.

Uso externo.

El cuidado de la piel, es otra utilidad que se asocia a la canela. En este caso, la aplicación sobre la piel de mascarillas de canela en polvo ayuda a reducir los signos de envejecimiento. La piel puede mantener su suavidad y tersura, previniendo la aparición de arrugas y eliminando el acné.

Como consumirla

Las virtudes de la canela se pueden aprovechar mejor si la canela se consume en rama o recién molida. Sus aceites esenciales se van volatilizando al moler la canela, provocando una pérdida progresiva de sus propiedades.

En este sentido se recomienda consumir la canela en rama o recién molida cuando se utiliza con fines terapéuticos. Se recomienda no guardar la canela en polvo más de 12 meses, mientras que la canela en rama se puede conservar durante unos tres años si se mantiene protegida del calor extremo.

La canela se puede consumir en ayunas o tras las comidas en forma de polvo, infusión, o en forma de cápsulas de aceite de canela.

Precauciones y efectos secundarios de la canela

La canela ofrece grandes beneficios para la salud, pero hay que tener cuidado de no abusar de su consumo. La ingesta de grandes cantidades de canela puede ser tóxico y dañar al hígado. Es aconsejable consultar a un profesional de la medicina antes de consumir canela con fines terapéuticos.

Los preparados de canela están contraindicados durante el embarazo y en los períodos de lactancia. Se considera que puede influir como anticonceptivo, e inducir al aborto.

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