El cuádriceps femoral y sus funciones y partes

Compártelo con tus amigos

 

Creative Commons License photo credit: Frank Vest

El cuádriceps femoral es el poderoso paquete muscular que ocupa la parte anterior de nuestros muslos, y que como su nombre indica está formado por cuatro músculos diferentes los cuales se considera que están juntos porque se  unen en un mismo tendón, el rotuliano, el cual recubre la parte anterior de la articulación de la rodilla.

Este músculo tiene como función fundamental la extensión de la articulación de la rodilla, la cual realizan desde sus distintos puntos de origen.

Así el recto anterior es el único de estos músculos que atraviesa una segunda articulación, la de la cadera, ya que se origina en el hueso ilíaco de la pelvis, concretamente en la espina ilíaca anterosuperior (los huesecitos en los que apoyamos las manos cuando las llevamos a la cintura), de ahí que sea un músculo bastante largo y con las características de los músculos biarticulares.

El hecho de atravesar la articulación de la cadera por su parte delantera, convierte al recto anterior en un músculo flexor de la misma, a parte de extensor en la articulación de la rodilla.

Por otro lado, los otros tres músculos llamados generalmente “vastos” se originan en distintas zonas del hueso de muslo (el fémur), para juntarse todos finalmente en el tendón rotuliano como ya se ha comentado antes, tras realizar un recorrido diferente que va a marcar la línea de fuerza de sus acciones musculares.

Así el vasto intermedio o crural es un músculo que nace en la parte alta del fémur y su recorrido sigue la línea del hueso, quedando entre medias del vasto medio y del lateral, y justo por debajo del recto femoral que tiene un recorrido más superficial y por lo tanto visible cuando está en contracción, siempre que el porcentaje de grasa del individuo lo permita.

En ocasiones es difícil diferenciar el vasto intermedio de su vecino el vasto medio, medial o interno ya que muchas veces son contiguos en parte de su recorrido.

Los vastos externo e interno surgen de la parte posterior del fémur y envuelven el hueso por cada lado para juntarse en la parte anterior con el recto anterior y el vasto intermedio en el tendón rotuliano.

El vasto externo nace en un punto bastante elevado del fémur por lo que su largo recorrido lo hace especialmente visible cuando adquiere un adecuado desarrollo.

Por otro lado, el vasto interno tiene un recorrido más corto y parte de su masa se allá cubierta por el recto anterior.

Si bien todos estos músculos intervienen en la extensión de la rodilla, cada uno realiza su función desde un lugar diferente, por lo que no sólo se consigue una mayor potencia en la contracción, sino que se consigue asegurar que el movimiento se pueda realizar aunque estemos alterando ligeramente la posición natural de la rodilla al realizar el movimiento.

Esto es muy útil porque en el movimiento cotidiano es poco habitual que la extensión de la rodilla se realice en unas condiciones ideales de alineamiento, ya que cuando no estamos pisando un suelo irregular, estamos cambiando de dirección, etc. Por lo que los músculos vastos tienen un importante papel en la estabilización de la articulación de la rodilla a la hora de saltar, flexionarse, extenderse, subir escaleras, etc.

Los músculos isquiotibiales son los músculos antagonistas del cuadriceps, por lo que además de realizar los movimientos inversos, se encargan de controlar la fuerza, velocidad y el frenado de los movimientos de extensión, especialmente cuando estos son explosivos.


Compártelo con tus amigos

Más artículos interesantes


  • Janet

    El recto femoral se inserta en la espina ilíaca anteroinferior