El control del balón de fútbol: Superficies de contacto

Compártelo con tus amigos

En los anteriores capítulos sobre la técnica de control del balón de fútbol en el fútbol nos habíamos centrado en las distintas superficies de contacto que nos ofrece la anatomía del pie para controlar el balón.

A parte de los pies, el jugador de fútbol de campo puede utilizar para contactar con el balón todas las partes de su cuerpo a excepción de los brazos y las manos.

En general, resulta muy difícil controlar el balón de fútbol con la mayor parte de las zonas del cuerpo (espalda, glúteos,etc), porque no tenemos una conciencia corporal tan precisa como la que podemos tener de las manos y de los pies, a parte de que no son áreas corporales preparadas para la relación con los objetos y su manipulación.

Sin embargo, los futbolistas profesionales de la actualidad (Zidane, Ronaldinho, Cristiano Ronaldo, Messi, Benzema, etc) no nos han dejado de sorprender con su capacidad para realizar acciones técnicas inverosímiles y en este sentido a veces nos encontramos en el espectáculo futbolístico con controles del balón totalmente insospechados.

El jugador de fútbol trata de explorar en los entrenamientos las posibilidades que le ofrece su cuerpo para poder realizar los posibles problemas con los que se puede encontrar en el juego, como puede ser el intento de dominar un balón que nos llega a gran velocidad y con una trayectoria que hace prácticamente controlar el balón con las partes del cuerpo que normalmente utilizamos.

El control del balón (III): Superficies de contacto

La belleza del juego surge cuando el jugador consigue resolver una situación imposible con un recurso de gran dificultad, demostrando no sólo un alto grado de creatividad, sino también de dominio de su cuerpo, del juego y la seguridad en las propias posibilidades para afrontar los retos más difíciles, pues el error no sólo le puede poner en evidencia, sino dejar a su equipo en una situación de desventaja que les pueda costar un gol.

Por eso, el futbolista profesional tiende a resolver los problemas con las opciones técnicas más seguras, y de hecho es en lo que suelen insistir los entrenadores.

En cualquier caso, al margen de los pies, el futbolista puede recurrir a otras partes del cuerpo para poder controlar el balón con ciertas garantías de dominio sobre el esférico.

Las partes del cuerpo que pueden ayudar a los pies a controlar el balón son el muslo, el pecho y la cabeza. Como se puede ver todas tienen en común que están situadas en la parte anterior del cuerpo, que es la región que nos permite controlar con la vista el resultado de nuestras acciones, y porque en general tenemos más conciencia corporal de la zona anterior del cuerpo que de la posterior.


Compártelo con tus amigos