El control del balón de fútbol: Control con el muslo y con el pecho

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El control del balón de fútbol con el muslo: Se realiza con la parte anterior del mismo. Es una zona algo convexa lo cual puede provocar que el balón salga rebotado a una dirección no deseada si no se coloca bien el muslo respecto a la trayectoria que trae el balón de fútbol.

El muslo tiene la ventaja de ser una zona muy musculada, lo cual proporciona una superficie más acolchada para el contacto con el balón que otras zonas cuya superficie es ósea (como ocurre con las tibias).

Las tibias presentan una superficie ósea recta, que no facilita el control del contacto que se haga con el balón. Además, como es una zona sensible que el jugador debe proteger de las patadas y golpes de los adversarios, tienen que ir protegidas por unas espinilleras obligatorias, que hacen más difícil su uso como zona de golpeo efectiva.

El muslo así mismo es una zona próxima al tronco lo que facilita un mayor dominio de sus acciones. El movimiento del muslo hacia arriba o abajo se usa continuamente en el fútbol, de ahí que facilite el control de movimientos más precisos como ocurre con el control del balón.

Para su ejecución, tenemos que situar el muslo totalmente alineado con la trayectoria que trae el mismo y en esa posición tratar de amortiguar la recepción del mismo con un ligero movimiento de retroceso, como se hace en el resto de los controles, para absorber el exceso de impulso que trae el balón y así controlar el rebote del mismo.

El muslo puede sernos de cierta utilidad para controlar un balón que nos cae desde arriba (trayectoria descendente) y muy cerca del cuerpo, resultando así difícil para controlar con los pies.

El control del balón con el pecho: Se realiza con la parte central del tórax, por la zona del esternón. El pecho ofrece una superficie con cierta concavidad en el centro, lo cual unida a la semirrigidez que ofrecen las costillas, nos va a ayudar a controlar el balón con gran facilidad cuando tratamos de pararlo con esta zona.

El pecho es una zona muy próxima al centro del cuerpo y de la cabeza, lo cual nos ayuda a dominar mucho mejor su movimiento.

Este tipo de control se utiliza para parar y bajar un balón elevado que viene cayendo hacia nosotros de una manera controlada, y así darnos tiempo a preparar y reorientar el cuerpo para seguir jugándolo posteriormente cuando descienda al suelo, ya sea para conducirlo o para pasarlo, o tirar a puerta.


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  • mariela

    cuales son las 4 formas de manejar o tocar el balon de futbol