
photo credit: TossMyPancake
El desembarco en Hawai de la cultura occidental llevó al surf casi a su desaparición por las duras restricciones morales a las que fueron sometidos los nativos de las islas. Pero todo cambió con la anexión de las islas de Hawai a los Estados Unidos, gracias a una nueva política dirigida a revitalizar el turismo de la zona, en la que se ofreció una imagen paradisíaca del surf.
En este sentido se fomentó la creación de clubs de surf en las playas de la mano del promotor Alexander Hume Ford, que también promocionó la actividad por el mundo por medio de conferencias.
Por otro lado, el campeón olímpico hawaiano de natación Duke Kahanamoku, que a la vez era un excelente surfero se dedicó a predicar las excelencias del surf por el mundo entre 1910 y 1920, mostrando no sólo la actividad sino la manera en que fabricaba las tablas.
Y por fin el surf llegó a las playas Californianas entre los años 30 y 40, donde surgieron las primeras publicaciones y se realizaron los primeros campeonatos. La llegada del segundo conflicto mundial supuso una pequeña pausa tras la que el sufr prosiguió su desarrollo, envuelto siempre en una subcultura que homenajeaba las raíces polinesias de la actividad.
Respecto a lo técnico la evolución del surf siguió con la búsqueda de nuevos materiales y con el desarrollo del surf de olas grandes en las playas de Hawai, en las que se surfeaba con tablas grandes, que continuó con el uso de tablas más cortas y manejables en olas más pequeñas, para luego volver al surf de olas grandes, y a la búsqueda en algunos casos de ayudas externas, como lanchas motoras o motos acuáticas que ayudaran a los grandes expertos a tomar olas impensables.
Por otro lado, el surf experimentó una intensa promoción a principios de los años 60 con una serie de películas de hollywood, que si bien no hacía honor a la realidad, ofrecía una imagen que atrajo a multitud de nuevos practicantes.
Seguiremos …




Comentarios recientes