
Los tendones y ligamentos también se entrenan con la contracción muscular, al igual que pasa con los músculos. Pero se desarrollan de una manera más lenta, pudiendo tardar varios meses. El entrenamiento aumenta la cantidad de fibras de colágeno. Con esto, los tendones se vuelven más gruesos y fuertes.
Por eso, en los programas de entrenamiento de fuerza, es necesario comenzar con un largo período de trabajo en el que trabajemos con muy poca carga y altas repeticiones.
Este tipo de trabajo, va a potenciar el desarrollo de tendones y ligamentos, sin estimular excesivamente el desarrollo muscular. De esta manera, conseguimos una articulaciones y tendones más fuertes para abordar un posterior programa de fuerza.
Si nos introducimos en un entrenamiento intenso de la fuerza sin preparar previamente las articulaciones, nuestros músculos crecerán muy deprisa, y estarán sostenidos por unas articulaciones muy débiles, pudiendo aparecer lesiones con cierta facilidad.
Los tendones también van a tener una recuperación muy lenta si se lesionan. Esta poca capacidad de crecimiento y regeneración se debe a la poca alimentación y riego sanguíneo que tienen, situación que también nos encontramos en cartílagos y cicatrices.
Por este motivo, también se debilitan rápidamente con la falta de actividad y con el envejecimiento.
De hecho, a partir de los 20 – 30 años, esta situación se potencia, y los tendones pierden capacidad de tracción, elasticidad y se exponen a la rotura con más facilidad.
En próximos capítulos, vamos a hablar de la tendinitis, que es una de lesiones más habituales en la actividad física.





gracias es muy util y educativa la pagina ademas de informar tiene la linea de RESPONSABILIDAD EXTENDIDA POR cuanto sugiere ante CONSULTAR AL MEDICO,gracias de nuevo y felicitaciones Adriana Sierra