
Lo primero que hay que plantearse es si cubrimos los requisitos fundamentales, como pudiera ser la talla o la edad que pueden ser excluyentes y sobre los que no podemos influir en nada, así como algunos requisitos del reconocimiento médico respecto a los que tampoco se puede intervenir (espina bífida, etc).
Pero hay otro tipo de problemas excluyentes (como pudiera ser alguna dioptría de más), sobre los que si podemos influir con alguna operación o tratamiento médico y es muy triste que tras preparar la oposición y superar todas las pruebas nos pudiéramos quedar fuera por no pasar este aspecto del reconocimiento.
Lo siguiente que tenemos que valorar es el tiempo que tenemos hasta el examen, así como el tiempo que tenemos en nuestro horario personal para prepararnos porque la preparación de una oposición en general requiere la disposición de mucho tiempo, pero mucho más si tenemos que desarrollar aspectos tan diferenciados como en este tipo de oposiciones (pruebas físicas, teóricas, psicotécnicos, habilidades, etc).
La preparación de las pruebas se convierte prácticamente en un trabajo que requiere una jornada laboral muy amplia para cubrir los tiempos de entrenamiento y de estudio, que por separado ya exigen mucha atención.
Hay gente que decide no trabajar para centrarse totalmente en la oposición, arriesgándose a estar un tiempo largo e indeterminado sin trabajar por un objetivo que no tiene porque conseguir, ya que muchos son los que lo intentan, pero evidentemente no todos lo consiguen.
Por otro lado, hay gente que trata de compatibilizar su trabajo con la preparación de la oposición en su tiempo libre, por lo que su tiempo está muy limitado y tiene que distribuirlo cuidadosamente entre todos los objetivos de la oposición.
Seguiremos con el tema …




Comentarios recientes