
Las oposiciones a cuerpos y fuerzas de seguridad del estado (bomberos, policías, etc), pueden suponer para el que se plantea estos retos el conseguir un puesto de trabajo estable y bien remunerado para toda la vida.
En estos procesos de selección normalmente existe una parte teórica que varía en función del cuerpo al que se opta y de los distintos lugares en los que se plantea la oferta de trabajo, en la que el opositor tiene que sortear exámenes psicotécnicos, de personalidad y sobre un temario de conceptos.
En algunos casos puede existir una parte práctica, en la que el opositor tiene que demostrar el dominio en ciertas habilidades solicitadas en la oposición, como pueda ser la conducción de camiones, la albañilería, fontanería, etc.
El otro elemento que suele ser común en todos los procesos de oposición para bomberos, policías, etc, suelen ser las pruebas físicas.
La batería de pruebas a superar por el opositor va a variar en cada lugar y pueden variar incluso de un ayuntamiento a otro cercano para un mismo cuerpo.
Otro requisito que nunca hay que olvidar es el reconocimiento médico y que es muy importante porque para un aspirante puede suponer que supere o no las pruebas.
El reconocimiento médico suele ser la última prueba y puede darse el caso doloroso de que alguien que ha superado todas las fases de la oposición se quede fuera por no superar algún aspecto de este reconocimiento.
Cuando nos planteamos el opositar para algo tenemos que estudiar profundamente las bases para saber exactamente que se solicita y poder valorar nuestras posibilidades reales frente a estas pruebas.
Continuaremos con este tema. …




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