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Para mirar hacia los lados no tienes porque forzar el cuello


¡Me duele el cuello! o igual ni lo notas porque ya te has acostumbrado a la sensación de tener un cuello tenso como una roca.

¿Por qué tengo el cuello así? Podemos elaborar una larga lista de movimientos y posturas que martirizan nuestro cuello al forzar la postura y el trabajo de sus músculos.

En este sentido sería bueno cambiar la manera de realizar ciertos gestos, muy repetidos a lo largo del día, para notar una mayor soltura y descanso en esta sufrida zona. Por eso hoy nos vamos a centrar en los giros que hacemos con el cuello cuando queremos mirar hacia los lados.

Normalmente cuando queremos mirar hacia un lado giramos la cabeza desde el cuello para mantener el cuerpo fijo como un bloque, lo que aparentemente es más cómodo porque nos mantiene más inmóviles.

Al girar desde el cuello, la musculatura de esta zona se pone muy rígida y esta crispación contribuye a provocar una tensión crónica en los músculos del cuello, con lo que interrumpimos el flujo natural de los movimientos, lo que a medio plazo nos conduce a una mayor fatiga e incomodidad general.

El movimiento es más natural y relajado si iniciamos el giro del cuello desde la cintura porque el cuello es una continuación de la columna vertebral y si repartimos el giro entre todos los eslabones de esta cadena, el esfuerzo se va a repartir uniformemente y la tensión se va a disipar en el movimiento, con lo que se evitan estas contracturas y dolores.


Haz la prueba y comprueba con los dedos la tensión de la musculatura del cuello cuando lo giras aisladamente y cuando este movimiento es la continuación de una rotación que se inicia desde el ombligo. No lo olvides, el cuello y la cabeza son una prolongación de la columna vertebral y por eso hay que tratarlos como tales.

Esta manera de moverse se ha estudiado en algunas técnicas de movimiento a través de la conciencia corporal como el pilates y la utilizan con bastante frecuencia actores, bailarines, etc. En alguna película habrás visto a Paul Newman girándose de esta manera  consiguíendo unos giros muy elegantes y cargados de expresividad.

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