La vitamina E (II): Un gran regenerador celular

Además, la vitamina E interviene en la cicatrización de heridas y quemaduras debido a su función regeneradora, por lo que se aconseja tomarla antes y después de intervenciones quirúrgicas.
La circulación sanguínea sale beneficiada con esta vitamina disminuyendo el riesgo de coágulos e infartos de miocardio, embolias, y otros trastornos cardiovasculares, colaborando en la reducción del nivel de colesterol dañino que tiende a depositarse en las paredes arteriales y de los triglicéridos.
Por otro lado, la vitamina E es una gran ayuda para bajar la presión arterial por lo que es muy adecuada para aliviar la hipertensión y al mejorar la circulación también previene la aparición de calambres en las piernas.
Gracias a su poder regenerador también ayuda a proteger los glóbulos rojos y por eso a prevenir la anemia.
El sistema inmunológico refuerza su funcionamiento gracias a la vitamina E fomentando la producción de leucocitos y previniendo infecciones.
La vitamina E colabora en la regulación de la producción de hormonas femeninas y por extensión en todos los procesos de la reproducción. Se suele recomendar para mejorar la fertilidad y prevenir los posibles abortos y para facilitar todas las fases del embarazo así como la posterior lactancia.
Se suele aconsejar para paliar los problemas menstruales y los derivados de la menopausia y cuando se están tomando anticonceptivos.
Continuaremos …

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