La escalera (I): Medio de trabajo para ejercicios de suspensión

La escalera en el ámbito de preparación física se suele utilizar anclada a la pared o al techo a una cierta altura para facilitar la práctica de ejercicios con el cuerpo en suspensión.
Los ejercicios en suspensión son aquellos en los que el cuerpo no encuentra ningún apoyo en el suelo o superficie situada sobre él (banco, plinto, etc), de ahí que el peso del cuerpo no encuentra lugar donde descansar.
El punto de apoyo del cuerpo se localiza en el elemento sobre el que se suspende, en este caso la escalera y generalmente se hace gracias al agarre de las manos, salvo el caso en el que utilizamos accesorios para colgarnos con los pies, pero al no ser un apoyo de descanso, la suspensión siempre requiere un esfuerzo de tracción o presa con las manos.
La escalera que aquí se utiliza se fabrica en madera fuerte, definiendo anchos travesaños y peldaños que faciliten un buen agarre y aseguren la firmeza y resistencia de la escala ante las violentas tracciones que provocan los movimientos derivados de nuestros ejercicios.
Por otro lado y para reducir el sufrimiento de las manos es muy importante el acabado y pulido del material, que pueda atenuar la formación de callosidades y la aparición de astillas que nos podamos clavar.
Tradicionalmente, la escalera era un elemento de uso habitual en la antigua educación física, y su uso resulta muy interesante para la preparación física militar y de bomberos. De hecho en la mayoría de los procedimientos selectivos de oposición para cuerpos de bombero se incorporan pruebas que precisan el uso de la escalera, de manera que el aspirante garantice el dominio del peso de su cuerpo en suspensión.
Por otro lado, en la preparación física se está tendiendo a una búsqueda de formas más suavizadas de trabajo, que reduzcan el riesgo de lesiones en nuestros entrenamientos.
Continuaremos …

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