Si el esfuerzo tarda en repetirse la supercompensación se pierde y se vuelve a empezar en el mismo nivel de rendimiento que teníamos al principio, por lo que no conseguimos mejorar, tan sólo mantenernos.
El ideal es repetir el esfuerzo cuando el organismo está en su nivel más elevado, pero como ya se dijo en otro capítulo si el deportista es avanzado, igual ahí que acumular cargas con mucha frecuencia para producir una fatiga superior en el organismo y así poder mejorar tras el descanso.
La conclusión de todo esto es que la continuidad es importante y tenemos que ser constantes en lo que hagamos, pero esta continuidad sólo tiene sentido si tenemos en cuenta cuanto y como recuperamos.
La recuperación es tan importante como el esfuerzo y a veces ignoramos este elemento. Dormir mal, no comer bien, beber, fumar, etc pueden ralentizar nuestra recuperación y hacer que el cuerpo acumule una mayor fatiga.
Evidentemente esto es esencial para un deportista de élite porque tiene que contemplar todos los factores del rendimiento, e igual cualquier deportista aficionado al que se le plantea podría decir que su vida no gira en torno a su deporte, y desde aquí le diremos que tiene toda la razón.
Pero en nuestra opinión no tiene sentido plantearse un nivel de trabajo muy alto si no podemos garantizar un buen proceso de recuperación, porque no le sacaríamos partido a nuestros esfuerzos y convertiremos el entrenamiento en una actividad con la que nos vaciamos o “nos damos la paliza” pero sin una buena perspectiva de resultados.
Por otro lado, si vamos a entrenar de pascuas a ramos, tampoco tiene mucho sentido entrenar fuerte, porque este esfuerzo brutal se va a perder con el paso del tiempo y es absurdo asumir un mayor riesgo de lesión con esfuerzos aislados que no nos van a servir para mejorar.





MUY INFORMATIVO
GRACIAS