
Si el músculo no está suficientemente preparado para realizar estas acciones es muy probable que sufra algún tipo de lesión, lo que es frecuente en personas desentrenadas que tratan de realizar movimientos violentos, así como en personas fuertes y entrenadas que descuidan este aspecto de la preparación.
Por esta razón, el entrenamiento específico de la contracción excéntrica es esencial en todas aquellas acciones físicas y disciplinas deportivas en las que se tienen que realizar acciones explosivas, y especialmente en aquellas en las que continuamente se tienen que combinar con otras no menos violentas de frenado (fútbol, tenis, baloncesto, etc).
Siguiendo por el recorrido por el mundo de las contracciones excéntricas, nos encontramos con los clásicos ejercicios de estiramiento, que son otro claro ejemplo de trabajo muscular excéntrico, porque cuando nosotros estiramos un músculo por encima de su longitud normal tiende a resistirse ofreciendo tensión, de ahí que los estiramientos puedan ser considerados como un trabajo de fuerza en alargamiento.
En síntesis, si observamos los cambios el tipo de movimiento que se produce en una contracción muscular podemos entender que tipo de trabajo está realizando el músculo y la fase del movimiento en la que se encuentra, por lo que sin entrar a valorar la intensidad o velocidad de un movimiento podemos decir que:
- Un movimiento concéntrico está produciendo un trabajo de aceleración o la superación de una resistencia, es decir un trabajo positivo (levantar un peso, empujar algo, etc).
- Un movimiento excéntrico está relacionado con una acción de control o frenado de otra fuerza, ya sea como antagonista de otro movimiento o para recuperar controladamente una posición de origen frente a la fuerza de la gravedad, etc. Son en general trabajos de control, frenado y amortiguación de movimientos y por ello al trabajo excéntrico se lo cataloga de negativo o de frenado (por ejemplo la caída de un salto, o la bajada de un peso).
Continuaremos …



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