El calentamiento (III): Planificación

El calentamiento como ya se ha comentado, es un elemento esencial en el entrenamiento, a través del cual el deportista puede activar su cuerpo y su mente para poder desempeñar su actividad deportiva en las mejores condiciones posibles, reduciendo entre otras cosas el riesgo de lesiones.
También se comentó que el calentamiento debería estar adaptado a la actividad que se va a realizar posteriormente, es decir que tiene que ser específico para que se alcance el máximo rendimiento físico y mental.
Por eso es fundamental que el calentamiento se planifique en relación a las características propias de la actividad a realizar, a partir de un análisis previo de la misma, similar al que realizaríamos para distinguir los factores del rendimiento que tenemos que entrenar.
A partir de este análisis habría que identificar los elementos esenciales que influyen en el rendimiento (mejorándolo o limitándolo), así como contemplar los movimientos críticos que impliquen riesgo de lesiones.
Por lo tanto, el calentamiento se organiza respetando el ritmo de activación general del organismo, pero se centra en aquellos aspectos fundamentales para nuestra actividad, por lo que podemos estructurarlo en dos fases:
Calentamiento general: En esta fase nos vamos a centrar en activar las cualidades físicas del organismo de una manera general, objetivo que se puede conseguir dividiendo esta fase del calentamiento en otras secciones:
Ejercicio aeróbico: Iniciamos el calentamiento con la práctica de un ejercicio de resistencia ligera (movimiento cíclico) realizado a una intensidad mínima y durante pocos minutos (normalmente cinco o diez minutos, excepto en el caso de los deportes de resistencia en los que esta fase debería prolongarse más).
Continuaremos …

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