
Para respirar tenemos 2 posibilidades a la hora de intercambiar aire por el exterior, la boca y la nariz.
Cada una de estas rutas tiene una repercusión diferente sobre la respiración.
La respiración por la nariz nos ayuda a filtrar el aire y mejorar sus condiciones para que no perjudique al organismo.
Por un lado la mucosa calienta y humedece el aire para que no reseque y enfríe las vías respiratorias.
Por otro lado el moco y los pelos retienen el polvo y las bacterias evitando la entrada de partículas nocivas que ensucien el organismo y puedan acarrear infecciones.
El inconveniente es que el acceso de aire es más lento y no se puede ingerir mucho aire rápidamente.
La respiración por la boca no prepara el aire en su entrada al interior, pero permite tomar mucho más aire y más rápido, porque el conducto respiratorio es más grande y está más cerca de los pulmones.
Este tipo de respiración es imprescindible cuando hay que tomar mucho aire en poco tiempo.
- Ejercicio intenso
- Nadadores,
- Músicos de instrumentos de viento y cantantes
- Cuando tratamos de espirar profundamente.
La respiración por la boca tiene más posibilidad de controlar la cantidad de aire que en la respiración por la boca, por la acción de lengua, labios, etc.
Continuará …




gracias me sirvio mucho