El movimiento corporal es el desplazamiento de los huesos alrededor de las articulaciones que actúan como ejes de giro de una manera similar al de las bisagras.
Este movimiento es de tipo circular y describe un arco entre la posición en la que el hueso estaba al principio y la posición en la que se encuentra al final, y este arco se puede medir por el ángulo que forma el hueso en ambas posiciones.
Por otro lado, los músculos se insertan en los huesos a una distancia de la articulación y gracias a eso pueden ejercer su tracción a un lado u otro de la articulación formando una palanca. Si no existiera esta distancia lo único que se conseguiría es mantener bien unidos ambos huesos entre sí, pero quietos.
En este sentido el valor real de la fuerza va a depender tanto de la fuerza con la que se contrae el músculo, como de la distancia que hay entre la articulación y el punto donde se aplica la fuerza.
A este valor se le denomina momento de fuerza y es la magnitud física que mide el valor de las fuerzas de rotación.
M = F * d
Como el momento de la fuerza depende de la distancia (d) sobre la que se aplica respecto al punto de giro, una misma fuerza va a tener un distinto efecto en función de la distancia a la que se aplica esta fuerza.
Un ejemplo de esto lo tenemos cuando pretendemos abrir o cerrar una puerta, fácilmente comprobaremos que se hace un mayor esfuerzo para moverla si la empujamos cerca de la bisagra que si lo hacemos respecto al picaporte.
Continuaremos con el tema …
Artículos de la misma serie
- El momento de fuerza (I): Las fuerzas de rotación
- El momento de fuerza (II): Las palancas en el cuerpo humano
- El momento de la fuerza (III): ¿Qué ventaja mecánica nos ofrecen las palancas?
- El momento de la fuerza (IV): La ventaja mecánica 2
- El momento de la fuerza (V): Las palancas de primer y segundo orden
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