Al moverse una carga media, y hacerlo a un ritmo muy elevado, el movimiento original se puede modificar para mejorar el rendimiento en estas pruebas.
El press de banca en estas condiciones se convierte en un movimiento cíclico. Las repeticiones se encadenan y conseguimos darle una continuidad al movimiento, igual que el pedaleo en la bicicleta, por ejemplo.
A los movimientos cíclicos se les puede sacar el máximo rendimiento si se trabaja de una manera rítmica. Un movimiento rítmico alterna en la repetición de sus ciclos la contracción y la relajación (al igual que la música). De esta forma se alcanza la máxima velocidad de ejecución con el mínimo gasto de energía.
El primer requisito para trabajar de manera rítmica es aprender a realizar bien el movimiento, para poder automatizarlo. Un movimiento automático, permite economizar las acciones al máximo, por lo que desaparecen las resistencias musculares que pueden agotarnos, y podremos relajar la musculatura cuando sea necesario.
El aprendizaje requiere una gran atención en el movimiento y la musculatura cuando lo entrenamos, y desde luego muchísimas repeticiones para interiorizar el esquema del movimiento.
La velocidad es una forma de coordinación. Mover la musculatura a gran velocidad, y sin que otras zonas musculares pongan trabas al movimiento, requiere un aprendizaje del movimiento y una cierta coordinación.
La velocidad necesita por eso la relajación de los músculos que no trabajan para que no molesten. Esto proporciona más fluidez, y un ahorro de energía. Por eso, no hay velocidad sin ritmo.
Continuará …
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