
Se atribuye el nombre de cíclico a todo aquel deporte que se caracteriza por basar su práctica en el uso de un modelo de movimiento muy sencillo llamado ciclo, el cual acaba en la misma posición donde empezó para facilitar así su encadenamiento sucesivo (movimiento cíclico).
Los movimientos cíclicos nos sirven para provocar un desplazamiento continuado. Así un salto intenso nos desplaza hasta el lugar donde caemos, pero al no ser fácilmente encadenable con otro, no se puede considerar como una forma de desplazamiento.
Sin embargo, un paso de carrera (que se puede considerar como ciclo) provoca un desplazamiento más prolongado si se encadena sucesivamente con otros iguales, ya que es un movimiento que permite una continuidad.
Como este tipo de deportes se basa en la repetición de un movimiento cíclico, el cual sólo nos sirve para producir un desplazamiento, la orientación de estos deportes cíclicos está en la búsqueda de un rendimiento en actividades de desplazamiento.
Así, los retos que ofrecen las actividades de desplazamiento serían la competencia directa en las mismas condiciones con otros rivales en una lucha contra el cronómetro para cubrir las distancias lo más rápidamente posible.
Para ello tiene que establecerse una distancia determinada sobre la que competir (100, 200, 1500 metros, …) y el tipo de lugar o superficie sobre la que hacerlo (suelo, pista, piscina, río, carretera, …), así como las condiciones generales sobre las que hacerlo, entre las que tiene que quedar muy claro el tipo de equipamiento que se pueden utilizar (tipo de bicicleta, remo, …).
Las condiciones de competición tratan de homologarse cuando se practican en establecimientos diseñados a tal fín (piscinas, pistas de atletismo, velódromos), para garantizar que las marcas cronómetradas se consiguen siempre en las mismas condiciones y que así puedan servir de referencia para los demás (records mundiales, olímpicos, etc).
Continuaremos …





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